Contra las ideologías de moda, nada mejor que continuar la lectura de la carta cuaresmal del papa: "Nuestra existencia está relacionada con la de los demás". Nada de salvarnos cada uno por nuestra cuenta, nada de velar sólo por nuestros propios intereses, nada de evadirnos de la realidad de sufrimiento que, con tanta frecuencia, nos rodea. Ahora con crisis, y antes sin ella. La salida no puede ser el sálvese quien pueda.
Si la Cuaresma es oportunidad de cambio, ojalá que la de este año muestre un cambio radical en el corazón de los creyentes. También en el corazón económico. Y que ese cambio no se quede tan sólo en la limosna. Que surja del corazón y haga brotar de la vida de cada uno un cambio profundo en el estilo de vida, un cambio que, de verdad, deje lugar al otro en nuestra vida.
Claro, que para eso hace falta ejercer la facultad de la mirada, de la que ya ha hablado el papa: "Fijémonos los unos en los otros". Pero no basta con quedarse en la mirada. Hay que pasar a la acción, y responder a lo que vemos.
"Que todos se preocupen los unos de los otros" (1Cor 12,25). O mejor, jugando con las palabras: que todos se "ocupen" de verdad, es decir, que de la preocupación pasemos a la ocupación, a tomar decisiones concretas y prácticas de servicio a los demás. Hasta en lo económico (que es la dimensión concreta en que se mueve la limosna).
martes, 20 de marzo de 2012
martes, 6 de marzo de 2012
No juzguéis y no seréis juzgados
Sigo con el mensaje cuaresmal del papa Benedicto XVI. He de reconocer que me cuesta ver la corrección fraterna dentro del apartado "Fijémonos". Y no porque no sea importante, o no haya que hablar de ella, no. Creo, más bien, que no es más que una respuesta inconsciente a algunas experiencias en que la corrección fraterna se ha disfrazado, más bien, de adoctrinamiento unilateral por parte de algunos iluminados que siempre te encuentras por la vida, esos que tienen muy claro lo que tú deberías hacer para salvarte. Claro, que al hacerlo no son conscientes de que Dios siempre les supera, y de que lo máximo que pueden hacer es sólo sugerir, apuntar caminos, dejando siempre que el oyente interprete sus palabras junto al soplo del Espíritu Santo. Y es que a veces quieren incluso sustituirle.
Bienvenida sea la corrección fraterna, sí, porque hará que el sabio "sea más sabio todavía", como cita el papa a Proverbios 9,8. Pero será bueno no olvidar aquéllo que leíamos en el evangelio de ayer, "No juzguéis y no seréis juzgados" (Lc 6,37), que, a la inversa, implica humildad y respeto hacia la persona a la que te diriges. Por eso, creo cada vez más intensamente que la auténtica corrección fraterna es la que surge de la vida, de la actuación, y no de la palabra o los discursos bien construidos. Como decía en una entrada anterior, me siento agradecido de tener hermanos que, con su vida, corrigen fraternamente la mía, sin siquiera musitar palabra alguna, y sin querer ser maestros de nadie (Mt 23,8, es decir, del evangelio de hoy).
Bienvenida sea la corrección fraterna, sí, porque hará que el sabio "sea más sabio todavía", como cita el papa a Proverbios 9,8. Pero será bueno no olvidar aquéllo que leíamos en el evangelio de ayer, "No juzguéis y no seréis juzgados" (Lc 6,37), que, a la inversa, implica humildad y respeto hacia la persona a la que te diriges. Por eso, creo cada vez más intensamente que la auténtica corrección fraterna es la que surge de la vida, de la actuación, y no de la palabra o los discursos bien construidos. Como decía en una entrada anterior, me siento agradecido de tener hermanos que, con su vida, corrigen fraternamente la mía, sin siquiera musitar palabra alguna, y sin querer ser maestros de nadie (Mt 23,8, es decir, del evangelio de hoy).
lunes, 5 de marzo de 2012
El justo reconoce los derechos del pobre
Sigo hoy con la lectura de la carta cuaresmal de Benedicto XVI, en esta ocasión de una forma un poco más fiel a su contenido. El papa centra su reflexión sobre la mirada a los otros en la necesidad de una mirada compasiva hacia el pobre, hacia el que sufre, hacia el que tiene necesidad. Habla de cuidado recíproco, habla de responsabilidad hacia el otro...
¡Y en estos tiempos que corren! Porque la mentalidad que se va extendiendo como el aceite es precisamente la mentalidad individualista, la mentalidad del sálvese quien pueda, la mentalidad del "algo habrá hecho si le va mal", la del esfuerzo personal para cosechar el éxito también personal... Justo, justo, la mentalidad farisea, a la que tanto se enfrentó Jesús...
La cita de Proverbios es, absolutamente, providencial: "El justo reconoce los derechos del pobre, el malvado es incapaz de conocerlos" (Prov 29,7). ¿Tiene algo que decir esta cita en la situación de crisis en la que nos encontramos inmersos? A buen seguro que más de uno nos vemos reflejados en ella.
Es tiempo de conversión, es tiempo de Cuaresma. Que se note en nuestro corazón, que se note en nuestra mirada, que se note en la compasión con que acojamos a cualquier ser humano que sufre, sea cual sea (o nos parezca la que nos parezca) la causa de dicho sufrimiento.
¡Y en estos tiempos que corren! Porque la mentalidad que se va extendiendo como el aceite es precisamente la mentalidad individualista, la mentalidad del sálvese quien pueda, la mentalidad del "algo habrá hecho si le va mal", la del esfuerzo personal para cosechar el éxito también personal... Justo, justo, la mentalidad farisea, a la que tanto se enfrentó Jesús...
La cita de Proverbios es, absolutamente, providencial: "El justo reconoce los derechos del pobre, el malvado es incapaz de conocerlos" (Prov 29,7). ¿Tiene algo que decir esta cita en la situación de crisis en la que nos encontramos inmersos? A buen seguro que más de uno nos vemos reflejados en ella.
Es tiempo de conversión, es tiempo de Cuaresma. Que se note en nuestro corazón, que se note en nuestra mirada, que se note en la compasión con que acojamos a cualquier ser humano que sufre, sea cual sea (o nos parezca la que nos parezca) la causa de dicho sufrimiento.
martes, 28 de febrero de 2012
Fijémonos los unos en los otros...
Un amigo del grupo de liturgia familiar acaba de enviarme enlace al mensaje de Cuaresma de Benedicto XVI. Y nada más comenzar a leerlo, me ha llenado de sugerencias. Tanto es así que he detenido la lectura, que continuaré más adelante, y me he permitido desviarme por otro camino...
"Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras" (Heb 10,24). El papa apunta en la dirección de la mirada solidaria. Pero el texto parece apuntar más bien en la dirección de la mirada fraterna, la mirada entre iguales, la mirada al creyente que camina junto a mí...
Esta experiencia está siendo para mí muy importante. Tengo la suerte de compartir camino en una pequeña comunidad con varias familias que son todo un ejemplo y un estímulo, y que me ayudan, precisamente, a crecer en el amor y en el compromiso (lectura moderna de los términos caridad y buenas obras): la familia ecosocial, que vive cada uno de sus actos como una ocasión de responsabilidad ante los demás; la familia humilde, todo un ejemplo de vivir sin perder la alegría aún cuando la economía familiar no esté para tirar cohetes; la que tiene más empuje que el Alcoyano, que se crece ante cada dificultad con que se encuentra; la familia-bien-gracias, que, viviendo cómodamente, se pregunta cómo comprometerse de verdad en esta sociedad en crisis...
Absolutamente convencido: mirar a los otros, a estos otros en concreto, y a otros muchos con los que me encuentro en la parroquia y en la vida, estimulan mi vivencia de compromiso, que, sin ellos, sería mucho más pobre.
¡No sabéis lo que agradezco vuestra compañía!
"Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras" (Heb 10,24). El papa apunta en la dirección de la mirada solidaria. Pero el texto parece apuntar más bien en la dirección de la mirada fraterna, la mirada entre iguales, la mirada al creyente que camina junto a mí...
Esta experiencia está siendo para mí muy importante. Tengo la suerte de compartir camino en una pequeña comunidad con varias familias que son todo un ejemplo y un estímulo, y que me ayudan, precisamente, a crecer en el amor y en el compromiso (lectura moderna de los términos caridad y buenas obras): la familia ecosocial, que vive cada uno de sus actos como una ocasión de responsabilidad ante los demás; la familia humilde, todo un ejemplo de vivir sin perder la alegría aún cuando la economía familiar no esté para tirar cohetes; la que tiene más empuje que el Alcoyano, que se crece ante cada dificultad con que se encuentra; la familia-bien-gracias, que, viviendo cómodamente, se pregunta cómo comprometerse de verdad en esta sociedad en crisis...
Absolutamente convencido: mirar a los otros, a estos otros en concreto, y a otros muchos con los que me encuentro en la parroquia y en la vida, estimulan mi vivencia de compromiso, que, sin ellos, sería mucho más pobre.
¡No sabéis lo que agradezco vuestra compañía!
miércoles, 28 de diciembre de 2011
¡Qué bellos los pies del mensajero que anuncia la paz!
Así de intenso era el comienzo de la lectura de Isaías del día de Navidad, un día que queda presentado como el día de la paz, el día esperado, el día de la Buena Noticia...
Ciertamente, en un tiempo en el que las buenas noticias parece que escasean, los mensajeros de paz son algo valioso, que debemos cuidar. Más aún cuando, en lugar de mensajeros, son ellos mismos buena noticia para nuestras vidas: familiares, amigos, compañeros...
¡Qué bellos los pies de quienes traen paz, alegría y esperanza a nuestra vida! Ellos sí que son realmente buena noticia para nosotros. Ojalá seamos capaces de percibir que ellos son nuestro auténtico regalo.
Ciertamente, en un tiempo en el que las buenas noticias parece que escasean, los mensajeros de paz son algo valioso, que debemos cuidar. Más aún cuando, en lugar de mensajeros, son ellos mismos buena noticia para nuestras vidas: familiares, amigos, compañeros...
¡Qué bellos los pies de quienes traen paz, alegría y esperanza a nuestra vida! Ellos sí que son realmente buena noticia para nosotros. Ojalá seamos capaces de percibir que ellos son nuestro auténtico regalo.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Bienvenidos al blog "Desde mi parroquia"
Un cordial saludo a todos los que os acerquéis por este blog, que tan sólo pretende compartir mi humilde experiencia de fe, vivida en contexto eclesial en la comunidad parroquial del barrio de Las Rosas, en Madrid. Tengo la suerte de vivir esa fe a través de diversas mediaciones (matrimonio, grupos de fe, liturgia familiar, comercio justo...), mediaciones que, por otro lado, me conforman y construyen.
No encontrarás aquí una mera repetición de doctrinas más o menos oficiales, ya que lo importante no son las doctrinas, sino las experiencias que las hacen visibles. Pero tampoco encontrarás aquí ataques a una Iglesia que, precisamente por ser madre en esta mi experiencia de fe, tiene más que disculpadas sus debilidades. Eso no significa silencio u ocultación de las mismas, sino descubrimiento y denuncia consciente de la obligación de comprometerme en la superación de esas debilidades, en la medida en que, ciertamente, las mías lo permitan.
Y, por supuesto, serán bienvenidas las aportaciones que puedas realizar en este camino que comienza hoy a ser público, pero que viene de muy atrás. Sólo te pido paciencia y comprensión con los errores, y apoyo y ánimo con las pequeñas cosas positivas que puedas encontrar y que, sobre todo, puedas ayudar a fortalecer. Una manera de ser compañeros de camino, aunque sea a través de la comunión virtual que las tecnologías pueden permitir.
No encontrarás aquí una mera repetición de doctrinas más o menos oficiales, ya que lo importante no son las doctrinas, sino las experiencias que las hacen visibles. Pero tampoco encontrarás aquí ataques a una Iglesia que, precisamente por ser madre en esta mi experiencia de fe, tiene más que disculpadas sus debilidades. Eso no significa silencio u ocultación de las mismas, sino descubrimiento y denuncia consciente de la obligación de comprometerme en la superación de esas debilidades, en la medida en que, ciertamente, las mías lo permitan.
Y, por supuesto, serán bienvenidas las aportaciones que puedas realizar en este camino que comienza hoy a ser público, pero que viene de muy atrás. Sólo te pido paciencia y comprensión con los errores, y apoyo y ánimo con las pequeñas cosas positivas que puedas encontrar y que, sobre todo, puedas ayudar a fortalecer. Una manera de ser compañeros de camino, aunque sea a través de la comunión virtual que las tecnologías pueden permitir.
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